Bisturí, originalmente cargada por Asier Solana Bermejo.

Cuatro manos para dos huevos, y disfrutando de la ventaja de tenerlo dormido. Castrar los gatos callejeros es algo que debería hacer la Ciudad, al igual que otras tantas se encargan del control de la población de animales callejeros; desde quienes instalan nidos para palomas y cogen los huevos (caso de las Ramblas y Barcelona) hasta los ayuntamientos que se han puesto manos a la obra para esto.

A eso añadiría yo dos cosas, una por la que me odiarán los ‘verdes’ y otra por la que me odiarán los que desprecian la naturaleza. No alimentar a los gatos callejeros. No matarlos. Y una tercera de propina; si quieres uno, adóptalo y no lo compres.

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