Flow Line, originalmente cargada por Asier Solana Bermejo.

El miércoles estuve en la comunidad nativa de Kirigueti. Aproveché el viaje para acompañar al Padre Ignacio; acudía para apoyar a la comunidad nativa en su pedido para la electrificación de su comunidad.

La historia viene del año pasado. En aquel entonces, la empresa Pluspetrol negoció qué compensación ofrecer a esta comunidad machiguenga a cambio de construir el Flow Line, un gasoducto que pasa justo por aquí. Además, en esta comunidad se encuentran dos pozos de gas natural: Mipaya y Pagoreni Oeste. Es, por tanto, uno de los principales centros afectados en el Bajo Urubamba en cuanto a la actividad extractiva. De esta comunidad salen litros y litros de gas que termina en las calefacciones de buena parte del Perú.

La negociación para construir el Flow Line acabó con la firma de un acuerdo en el que Pluspetrol se comprometía a dar 521.000 dólares que la comunidad utilizaría para electrificar a todos sus moradores. Una suma ciertamente alta, pero que tenía trampa. Lo que primero pidió la comunidad fue que esta empresa se encargara de la electrificación, como fuera. Entonces, se llegó a la suma de 400.000 dólares y los relacionistas comunitarios de Pluspetrol hicieron un último movimiento, que se puede resumir de la siguiente manera: “Si ustedes se encargan de hacerlo todo como puedan, nosotros les damos 521.000 dólares”. Y claro, a ver cómo se explica a la gente que es malo que te den más dinero.

Y así es por lo que nos hemos plantado un año después: trescientos machiguengas cabreados porque no se ha visto ni un centavo ni un nada de la electrificación. Y porque Pluspetrol les dijo que les iba a electrificar su comunidad. Pero una empresa que se escuda perfectamente en un papel firmado por dos tercios de los comuneros hace un año. Esos mismos que ahora están hartos de que ni siquiera se empiece a ver un cablecito puesto en la comunidad.

Con ese ambiente comienza la reunión. Se esperaba al jefe de Pluspetrol en Perú, pero llega sólo el gerente de Medio Ambiente y Relaciones Comunitarias, Nelson Soto, que ya es más de lo que suele llegar casi siempre. Llega también José Palomares, jefe de relaciones comunitarias en el Bajo Urubamba, zona en la que se encuentra Kirigueti: más algunos trabajadores de la empresa de diferenes departamentos.

Y toma la palabra Isaías Abras Turco, el presidente de la comunidad. Habla de la “estrategia” de la empresa, así llama a lo que ha sucedido. Dice que no han visto nada, ni un sol de la electrificación, y que sin embargo ya están construyendo el Flow Line. Pluspetrol se escuda en los papeles que la comunidad ha firmado. Y Nelson Soto llega a decir lo siguiente: “Nosotros sacamos el gas de su comunidad, pero lo llevamos a Camisea, allí lo secamos y es entonces cuando puede generar electricidad. No es técnicamente posible electrificarles con ese gas”. Claro, di tú a alguien que le sacas el gas con el que electrificas medio Perú y que lo siento mucho pero a ti que te den morcilla.

Surgen muchos otros temas. Finalmente, tras varias horas de reunión, a este respecto la comunidad sólo arranca un pequeñísimo compromiso a la empresa, y es que trasladará los materiales delicados de la electrificación, los que tienen que ir por vía aérea.

Y se habla de más temas. Se habla por ejemplo de que los veedores, que son unos vigilantes de la comunidad para que los trabajos vayan bien, se les impide sacar fotos para recoger evidencias, se denuncia que ha habido una muerte masiva de peces la semana anterior, se denuncian muchas cosas. Y Nelson Soto se escuda en que nadie le informa.

En resumen, se echan balones fuera. Se saca el gas de Kirigueti y parece que hay que darles las gracias porque se sienten a hablar con los comuneros para decirles que es que hace un año firmaron una cosa y da igual que fuera con engaños, hay que cumplirlo.

Los comuneros no se van muy contentos. Pero lo tienen que aceptar. Por supuesto, hasta que algún día pase algo. Pero entonces toda la zona ya estará militarizada y nadie garantiza que las bases contraterroristas se conviertan en bases contramachiguengas.

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