Quizá esta entrada no tenga mucho que ver con la selva. Pero tiene que ver con una actitud de lo que es Radio Sepahua. Y por eso voy a contar como, desde el día 20 de octubre de 2012, esta emisora funciona 100% con software libre. Ha sido una migración complicada por varios motivos. Pero ha sido un acto plenamente consciente. Aquí, al igual que muchas cosas, todo el tema de computadoras está llegando a la gente, a la par que el periodismo, que es a lo que me dedico. Y qué bonito es ver a mis chicos que trabajan en la radio utilizar linux con total normalidad, viéndolo como una alternativa natural a Windows.

 

En primer lugar, se encontraba el obstáculo mi desconocimiento previo del software libre. Si bien, clomo mucha gente, he utilizado Mozilla Firefox desde hace tiempo, mi experiencia con Linux no había pasado de alguna partición en el ordenador de sobremesa de la que me olvidaba irremisiblemente por no acostumbrarme a su uso y por no poder dedicarle el tiempo adecuado. Es decir, algo sabái de Linux pero lo justo.

 

Sí que recuerdo un taller de software libre que realicé hace años, en el que nos explicaron de manera muy teóricamente en qué consiste, y todo eso. De aquellas sesiones, me llevé la idea de que todo era muy complicado para mí, y estaba fuera de mi alcance. Era una forma de manejar las computadoras hechas por y para programadores y frikis informáticos, como alguno de mis amigos a quien no nombraré pero que ni siquiera trabaja en entornos gráficos porque le parece incómodo. Es un caso extremo pero se entiende.

 

Se puede decir que las bases estaban sentadas desde hacía tiempo. De hecho, siempre que podía utilizaba software ilbre. Empecé utilizando OpenOffice (ahora LibreOffice) para mis escritos en la universidad; me ganó más de una discusiónc on algún compañero que me traía su archivo de Microsoft Office y se descuadraban las tablas. Todavía me pasa hoy. Pero me empeñé, y me empeñé por cabezonería ideológica.

 

De ahí fui poco a poco pasando a otros programas. El siguiente que empecé a utilizar en serio fue el Mozilla Firefox (antes Mozilla a secas), navegador quetodavía uso y al que soy fiel, por mucho que gran parte de los usuarios se hayan pasado al Google Chrome. Después tanteé el GIMP, como posible sustituto del Photoshop, pero en su versión 2.4, la primera que probé… no daba la talla ni de lejos. Así que lo dejé en la nevera, a la espera de que fuera mejorado. De ahí, me topé con el Audacity. Sí, el Soundforge era mejor, pero para mi nivel de edición la versión de software libre era más que buena. Y debo reconocer que en su última versión, la 2.0, este software ha dado pasos agigantados.

 

Todas estas aplicaciones eran utilizadas en Windows XP, y luego Windows 7.

 

Y de ahí pasamos al segundo problema: la conexión a Internet, tremendamente precaria en esta zona del planeta. Gracias a Dios, en la Misión tenemos un servicio vía satélite que tiene una velocidad aceptable… siempre que no haya overbooking de usuarios del servicio y que no llegues a los 400 mb diarios de descarga.

 

Y un tercer problema, o miedo. Tenía que ser autodidacta, sacarme las castañas del fuego, porque soy la única persona en 100 km a la redonda que utilizaría Linux.

 

Daba igual, me puse manos a la obra obligado por las circunstancias, y al segundo intento funcionó.

 

El primer intento

Había pasado 10 días fuera de Sepahua. Sólo diez días, en los que había visitado Camaná, una comunidad nativa en la cabecera de la quebrada Parotori. Llegaba ansioso de contar la historia que había descubierto junto con la hermana misionera Susana Fong: siete muertos supuestamente por rabia después de un vertido de gas en su quebrada. Bueno, la empresa responsable lo llamaba filtración.

 

Pues esa historia todavía la tengo en la nevera, porque vi que la Radio se había desactivado. Una de las circunstancias de trabajar con jóvenes adolescentes es que necesitan reafirmarse y ser rebeldes, y eso a veces trae problemas. Como cuando quieren traer su música a la radio para emitirla, propósito totalmente loable. El asunto es que lo hacen con USBs tan llenos de virus que de mirarlos parece que te van a contagiar la fiebre amarilla. Y el asunto es que en la cabina de radio no tenemos conexión a Internet.

 

Así que Windows había muerto como un vampiro expuesto a la luz del sol, y yo tuve que solucionar la cos alo más rápido que pudiera. Por curiosidad, navegando por internet leí sobre Rivendell, un programa de automatización de radio que tiene una pinta realmente buena. Incluso vi una guía de instalación en Ubuntu 10, y como tenía Xubuntu 12, pensé que podría. Craso error.

 

Tras una semana de desesperación y desvelos, me rendí al Windows 7. Pero ya había conseguido aprender mucho de Linux, y me serviría para más tarde.

 

El segundo intento, el definitivo

Desde mediados de julio hasta mediados de octubre, Radio Sepahua ha estado funcionando con Zara Radio sobre Windows 7, y cada dos o tres semanas sacaba la computadora para actualizar el antivirus. Esta vez sobrevivió a una ausencia mía de dos semanas y otra de semana y media. Parecía definitivo, hasta que la computadora dijo basta, esta vez por un problema con la tarjeta de sonido, que se volvió loca. Inmediatamente puse una computadora que tenía de reserva, que tenía Winamp pero que por lo menos salvaba los papeles, con un poco más de dedicación.

 

Como en mi computadora ya utilizaba de normal el Xubuntu, en estos últimos meses me había acostumbrado al sistema operativo. Esta vez, volví a intentarlo con Rivendell, pero en seguida lo di por perdido. Por probar, busqué otras opciones, y encontré Radit. Un programa mucho más sencillo que Rivendell, pero hecho sobre la base de Zara Radio. Parecía una buena alternativa, así que me puse manos a la obra para que funcionase. Tenía que pensar en que los jóvenes que participan con sus programas fueran capaz de utilizarlo, y algo parecido a lo anterior siempre sería más fácil.

 

Pero no todo fue tan fácil. La verdad que instalar Radit me ha traído varios problemas, así que finalmente tuve que bajarme el programa en .zip y descomprimirlo, para luego ejecutarlo sin más. No es que sea la instalación más apropiada, pero funciona y muy bien.

 

Visto que todo marchaba sobre ruedas, y sobre todo visto que la tarjeta de sonido no iba a volverse loca si a la vez tenía el Audacity grabando los programas, hice en unas horas la instalación de todo en la computadora estropeada. Terminé la puesta a punto del portátil cinco minutos antes de que cortaran el suminsitro eléctrico del pueblo, por lo que no podría hacer la prueba de fuego hasta el día siguiente. Sin embargo, por la mañana teníamos que salir a un fundo para celebrar la fiesta del Señor de los Milagros, y no llegaría hasta mediodía.

 

Después de una mañana interminable, cuando la llevé a la radio y le dí al botón de encendido, tuve exactamente la misma sensación que cuando uno enciende por primera vez su computadora recién comprada.

 

Para mí todo era muy sencillo, pero era sábado a mediodía, y aún faltaban unas horas para ver si era igual de sencillo para el resto. Así que esperé a que viniera Julio Orellana, el chico que en el programa de pastoral de los sábados a la tarde maneja el sonido, y le puse delante del programa. Lo comprendió en cinco minutos

 

 

Una tarea pendiente

De nada sirve el conocimiento si no se comparte, así que voy a hacer lo posible para impartir un taller de tecnología y radio en el que voy a enseñar cómo manejar todo lo que hay que manejar de la radio sólo a través de software libre

 

 

Bonus: configuración de aplicaciones para cada tarea

Pongo esto como bonus porque no tiene que ver estrictamente con la radio, pero es una manera de demostrar que se puede tener una computadora completamente funcional para asuntos de trabajo con aplicaciones basadas en software libre: al menos en lo que se refiere a radio y prensa. Esta es mi lista:

 

  • Navegador web: Mozilla Firefox, de sobra conocido por todos. Quizá no es el más rápido, pero es el más completo en su categoría

  • Llamadas telefónicas: Skype tiene su propia versión para Linux descargable de su página.

  • Oficina. El LibreOffice está siendo desarrollado por los programadores que antes estaban en OpenOffice, y es una aplicación de altas prestaciones

  • Diseño de publicaciones: Estoy aprendiendo poco a poco el uso de Scribus, en su versión 1.4.1, y me parece un programa que, si bien todavía está un pelín por debajo de InDesign, se puede utilizar y, desde luego, es mucho mejor que el QuarkXpress. Debo decir que sí me ha gustado mucho su opción de generar estilos de párrafo y de carácter.

  • Manipulación de Imágenes. El GIMP es, desde su versión 2.6, muy utilizable. Y desde su versión 2.8, una completa maravilla que en nada tiene que envidiar al Photoshop para un usuario medio. Otra cosa es si queremos hacer pintura en vez de fotografía. Dispone de un plugin llamado UFRaw, que también se puede descargar como programa independiente, para editar las fotos en RAW.

  • Edición de Audio. El Audacity 1.2 era un poco lento y con ciertos detalles sin pulir, pero el 2.0 y posteriores es una maravilla y ha mejorado tremendamente en rapidez

  • Automatización de Radio. Radit, que es un proyecto que tiene su página web de la que se puede descargar (www.radit.og), y que continúa en desarrollo. Se ha hecho partiendo de Zara Radio, y tiene un foro en el que te aclaran dudas.

  • Reproductor de video y audio. El VLC, que ya lo usaba en Windows, es muy completo.

 

Me faltaría hablar de la edición de video. Sé de la existencia del Avidemux, pero nada puedo decir puesto que en ese campo poco o nada domino.

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