Operativo, originalmente cargada por Asier Solana Bermejo.

Ayer salí de ‘parranda’ con la Policía Nacional del Perú. El objetivo era capturar a un tal ‘Pomelo’, así se le hace llamar, quien se supone suministraba y repartía droga (marihuana). Se había llegado a su pista en una investigación que ya detuvo a finales del mes pasado a un vecino de Sepahua que ni siquiera sabía que plantar marihuana es un delito. La broma le va a costar, como mínimo, permanecer preso hasta que se termine la investigación, que van a ser siete meses si el juez concede al fiscal lo que pide.
La verdad es que como mi experiencia de primer operativo antidroga, no fue lo que me esperaba. La idea era salir lo antes posible, quizá a las siete y media. Terminamos saliendo pasadas las nueve de la mañana. De ahí, continuamos por el río Mishahua hasta el lugar indicado, resultó ser en la margen izquierda (es decir, remontando el río, el lado que queda a la derecha), que es territorio Cusco. Ahí estaba la Policía Nacional dependiente de la Dirección Territorial de Ucayali (DIRTEPOL), el fiscal antidrogas(el nombre oficial es más largo) de Pucallpa (capital de Ucayali) y efectivos de la Dirección Antidrogas de la Policía (DIRANDRO). De todos estos cuerpos, teóricamente sólo tienen autorización para operar fuera de la jurisdicción Ucayali los efectivos de la DIRANDRO.
Parece que estas circunstancias no eran en absoluto inconveniente para realizar la intervención en territorio cusqueño, pues los efectivos de la DIRTEPOL y el fiscal de Pucallpa fueron quienes llevaron la voz cantante en la operación, quienes en exclusiva registraron las habitaciones de la casa que se visitó y quienes en exclusiva trataron con la esposa del buscado, ya que éste no estaba en casa desde hacía días. Ella tampoco tuvo problema en atender a los efectivos policiales, llevándolos a su chacra para mostrarles muy amablemente que sólo había maíz.
Después de inspeccionar los terrenos adyacentes a la casa, en todo momentos guiados por la esposa del hombre buscado y su hijo, sin encontrar ningún indicio de actividad delictiva, los efectivos decidieron volver a Sepahua. No tenía mucho sentido hacer otra cosa, ya que ni siquiera estaba la persona que se pretendía detener. Dio tiempo justo para volver a Sepahua y ver al Madrid pasar la eliminatoria ante el Manchester United.
La verdad es que no es exactamente lo que imaginaba de un operativo antidrogas en el que participa la élite de la Policía, pero los agentes tuvieron mérito, registraron a conciencia y pasaron su buena dosis de calor con un uniforme bien cargado de gadgets. Incluso los medios gráficos que fuimos pasamos nuestra dosis de calor pues nos pusieron un chaleco para protegernos en caso de agresión.

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