Etiquetas

, , , , , , , , ,

La semana pasada escribía en un examen que el verdadero protagonista en los escritos de Lucas (su evangelio y Hechos de los Apóstoles) es el Espíritu. Nosotros, gracias a nuestra cultura visual, lo imaginamos como una paloma, y algunos utilizan esta figura no sin cierta sorna. En hebreo, sin embargo, se dice algo así como ‘ruaj’, y en griego es ‘pneuma’. Estas dos palabras vienen a significar ‘aire’.

Me acordaba de ello el fin de semana que acaba de pasar, en el que el espíritu ha llegado de una manera muy especial a dos queridos hermanos dominicos: fray Vicente Niño, para empezar. Tiene un magnífico blog llamado ‘…antes que fraile’, una de mis lecturas semanales. Sé que de vez en cuando él también viene a la barra de este bar. Ha sido ordenado sacerdote. El segundo, fray Moisés Pérez. No le conozco blog, pero bien lo podría tener porque su verbo filosófico es de lo más ingenioso. Ha sido ordenado de diácono.

Creo que nadie de quienes estaban en la iglesia de San Jacinto de Sevilla pudo ver el pasado sábado ninguna paloma cuando monseñor Larrañeta impuso las manos a estos dos frailes. Pero.. ¡ay el aire! ¡Hay aire!, como el que salió entrecortado de los pulmones de fray Antonio cuando cantaba las letanías, o el que salía de familiares y amigos durante las lecturas.

Sobre todo estoy seguro de una cosa: de que Dios respondió a las oraciones y cuando se lo pidieron los que estaban aquí abajo, inundó con su aliento de vida nueva a Moisés y a Vicente. En las dos horas que duró la celebración, mantuvieron el mismo barro, pero al finalizar, les movía otro aliento.

Nadie lo vio como nadie ve el oxígeno, pero ahí se sentía como en el corazón de un bosque; en las lágrimas, abrazos y sonrisas. En la certeza de aquellos que han podido acompañarles durante estos años, y de quienes les acompañaremos a partir de ahora, aunque sea en la distancia.

Anuncios