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¡Feliz día del libro!

Desde que aprendí a leer he sido incapaz de dejar mis manos sin libros, con la suerte de que soy uno de esos a los que no les importa modernizarse y abrirlos en un lector electrónico. Sin entrar en muchas discusiones fútiles sobre el romanticismo lector, me gustaría aprovechar la ocasión para recomendar algunos libros de carácter espiritual o religioso. Hablo de libros para gente que, en principio, no tiene por qué estar acostumbrada al mundo espiritual, o a la religión, pero que los puede encontrar interesantes.

Aunque tengo la excusa perfecta del Día del Libro, escribo esto porque me estoy acordando de una conversación que tuve el año pasado. Alguien me dijo: “Quiero creer, pero no sé cómo”. Bueno, con esta lista tampoco nadie va a encontrar la respuesta, pero sí va a encontrar cómo otras personas han vivido su espiritualidad de una manera muchísimo más rica que yo. Incluyo un poco de todo (cartas, narraciones, poesía, ensayo), y como en muchas listas, son todos los que están pero no están todos los que son. Como siempre, cada camino espiritual es único, y lo que han hecho otros es, como mucho, una mera inspiración.

1.Cartas del Diablo a su sobrino, de C.S. Lewis

El autor de las ‘Crónicas de Narnia’ fue un gran escritor, y entre sus joyas nos dejó un epistolario ficticio de Escrutopo a su sobrino Orugario. Se trata de dos demonios, y el primero tiene el encargo de vigilar y enseñar la labor del segundo tratando de tentar a un hombre inglés. Está escrito con esa fina ironía inglesa capaz de reírse de todo, y es corto por una razón muy simple. Lewis se angustió tanto poniéndose en la piel del diablo que provocó un final abrupto. Un libro para entender, con humor, cómo funciona el mal. Y, por oposición, también para asomarse a cómo funciona el bien.

2.Biografía del Silencio, de Pablo D’Ors

Es uno de mis últimos descubrimientos, a pesar de ser un best-seller. Lo leí este año en el Cercanías mientras iba a clase y puedo destacar dos virtudes. La primera, brevedad. La segunda, claridad. Es difícil hablar de la experiencia meditativa sin embrollarse, y D’Ors lo hace muy bien. Así que es un muy buen libro para acercarse a la interioridad propia

3.La humanidad de Jesús, de José María Castillo

Otro libro breve y muy bien escrito. Lo leí hace un par de años. A veces queremos divinizar a Jesús de una manera que nos olvidamos de que fue humano, cuando precisamente la gran humanidad de Jesús es lo que realmente le hace Dios. Es quizá un poco más denso que los otros de esta lista, pero da unas explicaciones muy certeras sobre qué es lo que empezó Jesús hace 2000 años.

4.El peregrino ruso, anónimo

Un clásico y una joya de la espiritualidad Ortodoxa. Narra el peregrinaje de una persona, una excusa sencillísima para ver el camino que una persona sigue en su viaje interior, reflejado a su vez en el exterior. Se puede resumir en una frase: “Señor Jesucristo, ten misericordia de mí”.

5.San Manuel, bueno, mártir, de Miguel de Unamuno

Es MUY posible que algún incauto profesor de literatura os haya hecho odiar este libro encargándoos hacer un trabajo en ESO o Bachiller. Si es así, perdonadle porque no sabía lo que hacía y dadle una segunda oportunidad. Si no es así, acercaos YA a esta obra maestra de Miguel de Unamuno, que expresa la angustia de un sacerdote (Manuel), que no tiene ya fe pero es visto como el paradigma de la bondad. Sus angustias son descritas de manera sublime por un autor que, posiblemente, compartía algunas de ellas. La fe tiene su noche oscura y sus crisis y son tan importantes como lo bonito.

6.Poesía de San Juan de la Cruz

Vale. En este caso es SEGURO que algún profesor/a de literatura os hiciera estudiar alguno de los poemas de San Juan de la Cruz en Secundaria. Y me juego a que como Tierra Santa no ha hecho su ‘cover’ de este poema no llegó a interesar al 95% de los alumnos que lo han visto a lo largo de los siglos. Mi consejo, el mismo que da el autor: lee el poema y no trates de entenderlo; limítate a contemplarlo, San Juan de la Cruz describe el amor como nadie. Y si en tu día te gustó esta poesía porque eras uno de eso frikis empollones (como yo) pues vuelve a darle una oportunidad porque San Juan es como El Principito: cada vez que lo lees te dice algo nuevo. No es que haya un libro de San Juan de la Cruz que se llame ‘Poesía’, sino que él escribió muchos. El más conocido, quizá, el ‘Cántico Espiritual’.

7.El libro de Jonás

Te voy a dar una noticia. Jonás nunca fue comido por una ballena. Termino la lista con uno de los libros de la Biblia porque he tenido la oportunidad de acercarme a él este año y creo que describe muy bien al Dios misericordioso frente al hombre que pide ‘mano dura’. Además, es cortísico (cuatro capítulos), y sale Sevilla (aka Tarsis).

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