Carta a sus majestades los Reyes Magos de Oriente

 

Queridos Reyes Magos de Oriente:

Sé que llegar del lejano oriente al lejano oeste en el que se encuentra Sepahua es más complicado que llegar sólo al oriente próximo. Aun así, como sois magos creo que tenéis el poder para hacer un esfuerzo. Te lo pido sobre todo a ti, Melchor, porque cuando era niño siempre me traías los regalos. Debía de ser un niño un poco raro, porque todos preferían a Baltasar. No lo entendía, tu larga barba blanca siempre me ha dado una seguridad inigualable por tus dos compañeros. Gaspar y Baltasar, espero que no os ofendáis, os voy a dejar esta noche lo mismo que a Melchor.

Me perdonaréis que no ponga mazapán en mi zapato. Aquí no gasto de ese tipo de calzado, así que me limitaré a dejar algo en la sandalia. Quizá unas galletas os tengan que bastar; en este lugar del planeta son todo un lujo. O un poco de yuca. Para beber sí que voy a ser mucho más original, he aprendido a pelar cocos con mi machete: podréis beber su agua, que además limpia el estómago. ¡ah! Y no vengáis con mucha ropa, el calor en la época de lluvias es sofocante.

Puede que hubiera tenido que escribir esta carta hace meses, pero sé que, como sois magos, leeréis este blog y os dará tiempo. Además, tenéis seis horas extra para llegar a tiempo a Sepahua desde Europa.

Así que voy a pasar ya a escribir mi lista de pedidos. Voy a empezar con agua potable. Hiervo el agua siempre antes de beberla, y aun así he tenido que pasar tres veces por diarrea. Para parar dos de ella necesité medicación. Pero en Sepahua, casi nadie tiene medicación, y tampoco hierve el agua. Así que imaginaos.

De verdad, si tuviéramos agua potable podríamos ayudar a combatir la desnutrición crónica infantil. No sé si lo sabréis, pero la gran mayoría de los niños menores que viven en Sepahua padecen este mal porque comen poco, y lo poco que comen, lo digieren mal por un agua insalubre. Me acuerdo de Jacob, un joven de 16 años que se ha quedado en el metro y medio de alto. Bueno, quizá exagero y es 1,55 mt.

Sé que lo tenéis fácil, que aún quedan doce meses para traer agua potable y que desde la Municipalidad ya están en ello. Pero, por favor, aseguraos. También os pido agua potable para las comunidades que están fuera del núcleo urbano. Allí, la desnutrición llega a niveles alarmantes: ocho de cada diez niños. Algunos miden incluso 15 centímetros menos de lo que deberían para su edad si es que estuvieran bien alimentados.

También os voy a pedir que habléis con los espíritus del río y del bosque, esos en los que creen aquí, para que no les falte de nada. Con los malos, como el tunche, para que no molesten más a aquellos que salen a cazar o pescar. Con los buenos, como el picaflor, para que les den facilidades en abundancia. Porque muchas veces no tienen para comer más que arroz, plátano o yuca, y muy poco o nada de carne o pescado. Como sabréis, Reyes, las proteínas que dan esos alimentos son esenciales.

Os voy a pedir alguna cosa más. Sí, ya sé que mi lista se está haciendo larga e imposible. Pero lleváis más de dos mil años sin pasar por el Bajo Urubamba, así que algo tendréis guardado, ¿no?

También os pido que acabéis con las disputas internas de las comunidades nativas. Disputas que están siendo aprovechadas por las grandes empresas multinacionales de hidrocarburos, que de este modo pueden expoliar los recursos del subsuelo sin dar nada a cambio; a lo sumo unas migajas. Esta tarea es muy dura, llevan año y medio en peleas, incluso entre familiares y compadres. Pero merece la pena. Sé que tendréis buenos aliados a lo largo de 2012, gente buena como la enfermera Clara que quiere lo mismo que yo y a quien respeta toda su comunidad.

Os podría hacer una lista mucho más larga, pero entonces no dejaré nada para 2013. Os podría pedir que el índice de pobreza de Sepahua descendiera, estamos en un 86% a pesar del aumento de la renta per cápita en estos años de presencia de petroleras. También os podría pedir que quitaseis la contaminación en el río, pero eso todavía es muy complicado y con que no empeore el estado actual, me conformo.

Sí os voy a pedir una cosa más, la única que es para mí. Trabajo en una radio que pertenece a la Misión de Sepahua, sí, esa en la que el padre Ignacio, ese cura de la Ultzama, lleva casi 20 años. Pues bien, os pido que Radio Sepahua consiga este año su emisor de FM de un kilowatio de potencia. Es para que nos puedan escuchar las comunidades asháninka de Capirona y Onconashari, y la comunidad nahua de Santa Rosa de Serjali. Así podrán estar informados de lo que sucede en su región, en su país y en su mundo. Sabéis lo importante que es el conocimiento y la información para que a uno no le engañen. Ayudadme, si podéis, a conseguirlo. Pero centraros antes en el agua potable.

Atentamente,

Asier

PD: Por si no sabéis como llegar a Sepahua, os lo indico. Sólo tenéis que volar hasta Lima, hacer un viaje en autobús de 12 horas y luego una hora en avioneta. No os preocupéis, el piloto de la avioneta, que se llama Enrique Tantte, lleva 25 años trabajando con ese modelo cessna. Seguro que si le decís que sois los Reyes Magos os hace un descuento, porque es muy buena persona. La avioneta se llama ‘Alas de Esperanza’.

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Lote 188: el rastro nebuloso del capital

Vista de la actividad extractiva de gas en el Bajo Urubamba

El dinero que va a ser invertido en el lote 188  de Perú tiene un origen, como mínimo, sospechoso. Y eso se puede atisbar hilando sucesivas búsquedas en Internet. Gracias, en parte, a que muchas de las compañías implicadas cotizan en bolsa y eso les obliga a un mínimo de transparencia.

Porque una cuarta empresa petrolera llega al río Urubamba, después de que ya se hayan instalado Petrobras, Repsol y Pluspetrol. En plena selva amazónica

Todo empezó una mañana de diciembre en la que una persona, muy interesada en que yo me enterase de la noticia y que sabía cuánto me iba a interesar, me lo dijo: “Ha venido a Sepahua un ingeniero de una empresa”. “¿Aparte de las que ya hay?”. “Sí”. “¿Cuál?”. “No me ha dicho, pero es el lote 188. Es un boliviano”.

Suficiente para comenzar a tirar del hilo y empezar a encontrar coincidencias, buscando el rastro del capital. Quién, en última instancia, va a explotar esta zona rica en recursos del subsuelo.

Alan García, en su último día de Gobierno, el 27 de julio, aprobó cinco nuevos contratos petroleros. Es un dato importante, porque su sucesor, Ollanta Humala, había prometido una ley de Consulta Previa (que se aprobó) y que habría obligado a las empresas concesionarias a hablar antes con la población nativa de las zonas de explotación, y a llegar a un acuerdo sobre cómo hacerlo.

Algo que parece no haber importando mucho al gobierno de Ollanta Humala. Según información proporcionada en su página web por la propia compañía concesionaria del lote 188, se firmó el 28 de septiembre. Atención a lo que dice la compañía (pueden consultarlo en el siguiente hipervínculo, seleccionando la opción ‘Half yearly report’ : http://www.clontarfenergy.com/company-news_.aspx ).

“Completamos la adquisición de estas licencias con la firma oficial el miércoles 28 de septiembre de 2011 en Lima, Perú. El lote 183, situado en la cuenca del Marañón, cubre casi 400.000 hectáreas en el Perú Central. Hemos adquirido, de los anteriores concesionarios, 1.700 kilómetros de datos sísmicos de gran calidad que van a ser reinterpretados, así como los logaritmos de tres pozos previamente perforados en los años setenta. Esta región tiene un amplio número de campamentos productores de petróleo.

“El segundo bloque, el 188, cubre casi 600.000 hectáreas en la cuenca del río Ucayali, un área que conocemos bien por nuestra anterior empresa prospectiva en el Perú. El lote 188 se sitúa cerca del yacimento de primera clase mundial de gas de Camisea, y los directores creen que se pueden realizar prospecciones tanto de gas como de petróleo. Mientras se esperaban las firmas finales, trabajamos con las comunidades locales en cada zona y creamos conjuntamente un equipo para preparar un estudio de impacto ambiental riguroso.

“Perú es un área prioritaria para las multinacionales petroleras debido a sus ventajosas condiciones fiscales, y un sistema de hidrocarburos relativamente inexplorado. Hicimos un buen trabajo para ser premiados con estos dos lotes en la ronda de licencias de octubre de 2010. Esta compañía espera reunir otras empresas para organizar una ‘joint venture’ de varias empresas asociadas que trabajen con nosotros explorando los lotes”.

Ahí están palabras que no difieren mucho de las de una entrevista concedida por David Horgan, uno de los directivos y mayores accionistas, a un portal de noticias especializado en asuntos financieros, en las que asegura lo mismo. Esta entrevista se produjo en abril de este año 2011. Ya se fijaba el Perú como primera prioridad de la compañía, a pesar de que ni siquiera se había firmado el contrato con Alan García. Contrato que se firmaría justo en el último día de gobierno del segundo mandato de este presidente.

Mauricio González Sfeir, el boliviano que regaló 130 millones a ENRON

Estamos hablando de una empresa llamada Clontarf Energy. Pero hablaremos de Clontarf más adelante. Ahora nos centraremos en Hydrocarbon Exploration PLC, la empresa que verdaderamente es concesionaria del lote 188 si miramos el Decreto Supremo del 27 de julio de 2011.

Poco se puede saber de esta empresa, pero tirando del hilo uno encuentra dos nombres, una dirección y un teléfono. El primer nombre es de un peruano llamado Óscar Eduardo Arrieta Orjeda, como apoderado. Como Gerente, consta el nombre de ‘Jorge González Sfeir’. En realidad, este segundo nombre es el de una persona mucho más conocida bajo el nombre de Mauricio González, presidente de La Paz F.C., uno de los equipos de fútbol bolivianos más importantes. Un ingeniero educado en Harvard y que en los años noventa pasó de ser un joven licenciado a principal jefe de YPFB, la petrolera nacional boliviana, durante el gobierno de Sánchez-Lozada. Cuando todavía no tenía experiencia en empresas petroleras.

Parece sorprendente que, con semejante currículum y ascenso meteórico, semejante talento se malgaste en una empresa peruana desconocida. Imposible asegurar con certeza si es la causa, pero que la Fiscalía Anticorrupción de la República de Bolivia le abriera una exhaustiva investigación.

El motivo, una maniobra de adjudicaciones en el gasoducto Bolivia-Brasil que permitió que Enron se embolsara 130 millones de euros, sin invertir un céntimo en la construcción de esta infraestructura. Enron, una empresa que quebró tras años ocultando sus pérdidas en sus balances de cuentas. González, como presidente en aquel entonces de YPFB. En 1994, Enron y el presidente boliviano firmaron un contrato entre la estatal YPFB y la dicha empresa para financiar y construir un gasoducto a Brasil, principal comprador del gas natural boliviano. Claro, que Enron nunca pagó.

Mucho se ha escrito sobre González en los medios peruanos. Unas citas que hay que coger con cautela, debido al carácter abiertamente hostil contra ese gobierno.

“Cuando Gonzalo Sánchez de Lozada aprobó la Ley de Capitalización el 21 de marzo de 1994, los directivos encargados de la transición en Yacimientos estuvieron al mando de Mauricio González Sfeir, un funcionario sin experiencia en el ramo que pasó de asesor del ministro de Energía e Hidrocarburos de entonces, Carlos Morales Landívar (1), a presidente de YPFB.

“González no sabía si Yacimientos se escribía con y o con j, pero en muy poco tiempo se involucró en el negocio energético adjudicándose un bloque en Chapare que luego vendió a la empresa australiana BHP. Este empresario del MNR firmó un pre acuerdo para tender un ducto desde Tarija a Tocopilla, y el 8 enero de 1995 cerró el negocio con Rebecca Mark de la Enron en Miami. (2)

(se puede leer el artículo entero en Bolpress, esta información es de 2005)

Es decir, él firmo el contrato con Enron, ese contrato que hizo perder al estado boliviano más de 130 millones de euros. Sin embargo, Mauricio González, entre otros, fue excluido de tal investigación en el año 2006 por la fiscal Tania Alfaro que decía que las pruebas eran “insuficientes”. Pero en el mismo escrito, añadía lo siguiente: “La compañía [Enron] obtuvo el 40% de participación en el gasoducto a Brasil” sin haber puesto un centavo debido a que la brasileña Petrobras financión la construcción del ducto bajo un contrato “llave en mano”. Una información publicada en el año 2006 por el diario boliviano ‘La Razón’, y por la agencia española de noticias Efe, entre otros medios.

El proyecto frustrado del oro persa

Hydrocarbon Exploration PLC fue hace unos meses comprada en una Oferta Pública de Adquisición por Clontarf Energy. Clontarf es el nombre de un barrio irlandés de Dublín donde se libró una batalla famosa por la independencia de este país, respecto de Inglaterra. Lo curioso es que hasta febrero de 2011, esta empresa se llamaba ‘Persian Gold PLC’. Suena, a todas luces, como un intento para resaltar su carácter irlandés debido a los cuestionamientos que se han vertido a esta empresa respecto a su actividad minera en Irán. Persia, por si hay algún lector despistado, es el antiguo nombre de la actual república de Irán, un régimen dictatorial regido por fundamentalistas religiosos desde los años 80.

El 31 de diciembre de 2008, el presidente de la compañía, John Teeling, vertió las siguientes declaraciones: “Tenemos la ventaja de haber realizado el primer movimiento, ya que somos la única compañía europea explotando los recursos mineros en Irán. Esto nos permitirá tener un flujo significante de nuevos proyectos mineros en Irán y otros países limítrofes”.

Pero esa ventaja se fue abajo, y durante el año 2009 se sucedían las presiones para acabar con su presencia en Irán. ¿Fueron esas las presiones, como por ejemplo la del estado de Florida que prohibió invertir en esta compañía, la que le llevaron a dejar el país de los ayatolás? No. Fue la poca seriedad del gobierno iraní que no le expidió los certificados de descubrimiento de los yacimientos.

Un año después, el 31 de diciembre de 2009, Teeling comenzó su informe de la siguiente manera: “Decir que los últimos 24 meses han sido frustrantes, es un eufemismo”. Sin embargo, en ese año ya se había realizado la compra de Hydrocarbon Exploration con vistas a operar en Latinoamérica. Además de abandonar la extracción de oro y centrarse en el gas y el petróleo.

Pero… había que cambiar de nombre. En las últimas notas de prensa, remarca la confianza que da Perú a estos grandes capitales. Esto dijo el 29 de septiembre. “Las dos áreas (Perú y Gahna) son Pacíficas. La economía de Perú crece rápidamente y ha habido elecciones libres y transparentes. Perupetro, la compañía petrolera estatal, es un socio altamente profesional y es un placer trabajar con ellos”. Es decir, que dos años después sí que valoran que se trate de una democracia, aunque lo hagan más por la estabilidad que da.

Whisky, diamantes de sangre y gas natural
Hydrocarbon Exploration PLC fue hace unos meses comprada en una Oferta Pública de Adquisición. Lo cierto es que Clontarf Energy es una empresa joven sin ningún proyecto productivo en ejecución, propiedad en un 11% de un irlandés llamado John Teeling, de quien ya hemos hablado. David Horgan, director de managemente de la compañía, y antiguo presidente de Pan Andean Resources (recursos de todos los Andes), lo dijo bien claro en una entrevista concedida en abril de 2011: “Ellos tienen el dinero, nosotros la tecnología”.

Y así es, Teeling es un hombre que lo mismo destila whisky irlandés que extrae diamantes en Botswana. Precisamente, estos dos son los negocios más conocidos de este exitoso irlandés que ha amasado fortuna gracias a vender whisky irlandés para la producción para grandes cadenas de supermercados (Walmart, Carrefour), que extrayendo diamantes en el mayor productor mundial. Aunque parece no importar demasiado a esta compañía lo que sucede en las minas de diamante. Por no hablar de las condiciones en las que se trabaja en la minería africana. Un ejemplo lo pueden ver en este magnífico reportaje audiovisual que hicieron David Beriáin y Sergio Caro para una cadena de televisión en España, Cuatro, llamado ‘Congo, tierra violada’. También hablan de más temas. Cabe decir que, en septiembre de 2010, la ONG Survival International llamó a un boicot contra los diamantes de este país por la actitud del Gobierno. Un boicot que siguió meses activo.

Esta es la empresa concesionaria del lote 188, un lote de 595.809 hectáreas. Este es el lugar en el que van a realizar un ‘riguroso estudio de impacto ambiental’, aunque ya dan por hecho que van a explotar sin problema esta zona. Más les vale, porque es una compañía que no tiene más que proyectos. Concesiones de gas y petróleo en Perú, Bolivia y Ghana. Pero nada más. Y es una empresa que lleva años funcionando, con una gran inversión. Dos años sin generar beneficios es mucho. Muchísimo. Demasiado como para arriesgarse a esperar a que hubieran aprobado la Ley de Consulta Previa antes de firmar. Además, de lo que puede desprenderse del informe de fin de año de esta compañía, habrá que realizar una nueva sísmica. “Existen 13.400 km de datos sísmicos, pero muy antiguos”, aseveran.

Este es el comienzo. Una cuarta empresa petrolera, después de Pluspetro, Repsol y Petrobras, llega al río Urubamba. Y estos son sus antecedentes. Y ahora está en plena selva amazónica.

Para saber más.