Balance de 2014 y un buen propósito para 2015 (sólo uno)

IMG-20141231-WA0023

Primer post del año. Toca hablar de lo que nos depararán estos próximos doce meses. Los 12 anteriores han sido muy intensos, con un cambio radical en este blog, que ha seguido mis pasos de manera muy especial. De ser, en septiembre de 2013, un espacio de aventuras en medio de la selva, en poco más de un año se ha convertido en un espacio para compartir vivencias y reflexiones muy marcadas por un nuevo estilo de vida: ser fraile.

Lo que es ser fraile dominico, como tal, comenzó un día que quedará muy marcado en el año 2014: el 7 de septiembre, cuando por primera ve dije que dedicaba mi vida (al menos por un tiempo) a ser fraile. El cambio ha sido muy intenso y por eso, en parte, no he escrito todo lo que hubiera querido. Sencillamente, en tres meses no hay tiempo de tener una experiencia reflexionada sobre lo que una nueva vida implica. En primer lugar, el cambio de ‘Ser’, así en mayúscula. En segundo lugar, muchísimos cambios: ciudad, gente, estudios, voluntariado, viajes por la geografía española… Por centrarnos en esto último, en tres meses me ha dado tiempo de visitar dos veces León, una Salamanca, otra Madrid: siempre con algo que hacer o que aprender.

Quizá el más importante, la cantidad de personas nuevas que se han ido cruzando en mi vida durante este tiempo, y que me han hecho sentirme la mayoría como en casa. No es poco, llevar un otoño en un lugar y que ya uno llame a ese lugar ‘casa’ es una gran suerte, por lo que no puedo más que dar gracias a la vida y a Dios, que sabe poner las cosas fáciles después de un tiempo difícil. Porque seamos sinceros, hasta que el sol levantino me iluminó, las aguas del Guadalquivir hispalense se habían presentado enturbiadas.

Para este blog me hago un solo propósito en 2015, el de seguir actualizándolo y con más frecuencia. Trataremos de que todos los meses sean, al menos, un par de posts pero de los bien hechos. Trataré, además, de aprovechar que ahora tengo más tiempo para pensar, así que buscaré temas sobre los que comentar algo interesante. Les daré una perspectiva frailuno-periodística; creo que ambas tienen algo en común: tratan de ver el mundo en su totalidad.

Quizá durante este año el blog se vuelva más filosófico. O más narrativo. O ni una ni la otra, exactamente. Sigo guardando el viejo sistema de que esto es una especie de cuaderno de bitácora. El barco soy yo, el mar es el mundo, y el viaje es mi vida. Reconozco que escribir todo esto es un acto que parte de la necesidad de un yo. Sencillamente tengo fe en que puede resultar interesante para otras personas.

De toda esta página, hay una cosa que me gusta mucho, mucho, mucho. El título, de verdad. Durante unas semanas lo cambié, pero todo el mundo tiene errores. Así que ahí va un cliffhanger en toda regla. Recogiendo mi experiencia navideña (y previa), mi próximo tema de 2015 será ‘la predicación y los bares’.

Y ahora, iremos a ver a los reyes majos. De ellos hay mucho escrito, pero os recomiendo lo que fray José Ramón López de la Osa ha publicado en la página web del Estudiantado Dominico.

Anuncios

Carta a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:

Dudé en escribiros, pero mis tendencias republicanas tienen dos excepciones: el mus y vosotros. Además, creo que sois todo lo que no son los reyes de hoy día, que se parecen mucho más al Herodes que tuvisteis que burlar.

Tengo más de lo que necesito, así que aprovecharé la ocasión para pediros algunas cosas extra. No quiero alargarme demasiado. Sólo quiero que este año os acordéis de todos los jóvenes españoles que han emigrado, yo les llamo exiliados laborales. Viven fuera de la tierra donde se encuentran sus raíces, y no por elección sino por obligación. Algunos trabajan ‘de lo suyo’, y otros demuestran orgullosamente que no somos la generación de ‘ni-nis’, que con una carrera y tres másters no se les caen los anillos por servir cervezas en Dublín o Múnich.

Son jóvenes entre con más de 20 años pero menos de 35 que hace no tanto tiempo pasaban la noche en vela esperando vuestra llegada, que dejaban el zapato lleno de dulces navideños y de ilusiones. Cuando les visitéis, seguramente encontraréis menos comida (la crisis, la crisis) y el calzado roído, como muchos de sus sueños de infancia. Supongo que será difícil, porque antes encontrabais a muchos de estos en otros países con un ánimo mucho mejor, pero eso era cuando existían las becas Erasmus que ya agonizan.

Seguro que podéis adaptaros a los tiempos, al igual que hacen estos emigrantes. Por eso, sólo os voy a pedir dos cosas. Que aquellos que quieran volver, puedan. Y que aquellos que quieran quedarse lejos de su casa, vuelen tan alto como puedan y en el viaje no olviden sus raíces.

Es muy probable que en 2015 encontréis todavía más de aquellos ex niños en lugares lejanos, así que os recomiendo que invirtáis en abrigos para vuestros camellos, que Alemania es muy fría.

 Atentamente,

Asier

 

Carta a sus majestades los Reyes Magos de Oriente

 

Queridos Reyes Magos de Oriente:

Sé que llegar del lejano oriente al lejano oeste en el que se encuentra Sepahua es más complicado que llegar sólo al oriente próximo. Aun así, como sois magos creo que tenéis el poder para hacer un esfuerzo. Te lo pido sobre todo a ti, Melchor, porque cuando era niño siempre me traías los regalos. Debía de ser un niño un poco raro, porque todos preferían a Baltasar. No lo entendía, tu larga barba blanca siempre me ha dado una seguridad inigualable por tus dos compañeros. Gaspar y Baltasar, espero que no os ofendáis, os voy a dejar esta noche lo mismo que a Melchor.

Me perdonaréis que no ponga mazapán en mi zapato. Aquí no gasto de ese tipo de calzado, así que me limitaré a dejar algo en la sandalia. Quizá unas galletas os tengan que bastar; en este lugar del planeta son todo un lujo. O un poco de yuca. Para beber sí que voy a ser mucho más original, he aprendido a pelar cocos con mi machete: podréis beber su agua, que además limpia el estómago. ¡ah! Y no vengáis con mucha ropa, el calor en la época de lluvias es sofocante.

Puede que hubiera tenido que escribir esta carta hace meses, pero sé que, como sois magos, leeréis este blog y os dará tiempo. Además, tenéis seis horas extra para llegar a tiempo a Sepahua desde Europa.

Así que voy a pasar ya a escribir mi lista de pedidos. Voy a empezar con agua potable. Hiervo el agua siempre antes de beberla, y aun así he tenido que pasar tres veces por diarrea. Para parar dos de ella necesité medicación. Pero en Sepahua, casi nadie tiene medicación, y tampoco hierve el agua. Así que imaginaos.

De verdad, si tuviéramos agua potable podríamos ayudar a combatir la desnutrición crónica infantil. No sé si lo sabréis, pero la gran mayoría de los niños menores que viven en Sepahua padecen este mal porque comen poco, y lo poco que comen, lo digieren mal por un agua insalubre. Me acuerdo de Jacob, un joven de 16 años que se ha quedado en el metro y medio de alto. Bueno, quizá exagero y es 1,55 mt.

Sé que lo tenéis fácil, que aún quedan doce meses para traer agua potable y que desde la Municipalidad ya están en ello. Pero, por favor, aseguraos. También os pido agua potable para las comunidades que están fuera del núcleo urbano. Allí, la desnutrición llega a niveles alarmantes: ocho de cada diez niños. Algunos miden incluso 15 centímetros menos de lo que deberían para su edad si es que estuvieran bien alimentados.

También os voy a pedir que habléis con los espíritus del río y del bosque, esos en los que creen aquí, para que no les falte de nada. Con los malos, como el tunche, para que no molesten más a aquellos que salen a cazar o pescar. Con los buenos, como el picaflor, para que les den facilidades en abundancia. Porque muchas veces no tienen para comer más que arroz, plátano o yuca, y muy poco o nada de carne o pescado. Como sabréis, Reyes, las proteínas que dan esos alimentos son esenciales.

Os voy a pedir alguna cosa más. Sí, ya sé que mi lista se está haciendo larga e imposible. Pero lleváis más de dos mil años sin pasar por el Bajo Urubamba, así que algo tendréis guardado, ¿no?

También os pido que acabéis con las disputas internas de las comunidades nativas. Disputas que están siendo aprovechadas por las grandes empresas multinacionales de hidrocarburos, que de este modo pueden expoliar los recursos del subsuelo sin dar nada a cambio; a lo sumo unas migajas. Esta tarea es muy dura, llevan año y medio en peleas, incluso entre familiares y compadres. Pero merece la pena. Sé que tendréis buenos aliados a lo largo de 2012, gente buena como la enfermera Clara que quiere lo mismo que yo y a quien respeta toda su comunidad.

Os podría hacer una lista mucho más larga, pero entonces no dejaré nada para 2013. Os podría pedir que el índice de pobreza de Sepahua descendiera, estamos en un 86% a pesar del aumento de la renta per cápita en estos años de presencia de petroleras. También os podría pedir que quitaseis la contaminación en el río, pero eso todavía es muy complicado y con que no empeore el estado actual, me conformo.

Sí os voy a pedir una cosa más, la única que es para mí. Trabajo en una radio que pertenece a la Misión de Sepahua, sí, esa en la que el padre Ignacio, ese cura de la Ultzama, lleva casi 20 años. Pues bien, os pido que Radio Sepahua consiga este año su emisor de FM de un kilowatio de potencia. Es para que nos puedan escuchar las comunidades asháninka de Capirona y Onconashari, y la comunidad nahua de Santa Rosa de Serjali. Así podrán estar informados de lo que sucede en su región, en su país y en su mundo. Sabéis lo importante que es el conocimiento y la información para que a uno no le engañen. Ayudadme, si podéis, a conseguirlo. Pero centraros antes en el agua potable.

Atentamente,

Asier

PD: Por si no sabéis como llegar a Sepahua, os lo indico. Sólo tenéis que volar hasta Lima, hacer un viaje en autobús de 12 horas y luego una hora en avioneta. No os preocupéis, el piloto de la avioneta, que se llama Enrique Tantte, lleva 25 años trabajando con ese modelo cessna. Seguro que si le decís que sois los Reyes Magos os hace un descuento, porque es muy buena persona. La avioneta se llama ‘Alas de Esperanza’.